Wednesday, August 26, 2015

Noise-drone alucinatorio desde los States

PHARMAKON (US) + ALAN COURTIS + TAN FRIO EL VERANO
SABADO 29 DE AGOSTO 20HS
NICETO CLUB (Niceto Vega 5510. Palermo)

Por primera vez en Argentina la talentosa neoyorquina al servicio de la vanguardia electrónica Margaret Chardiet, mejor conocida como Pharmakon del sello Sacred Bones Records.
Desgarradora, neurótica y repleta de alaridos diabólicos, la música de Margaret Chardiet no se deja etiquetar fácilmente. La neoyorquina, talento precoz al servicio de la vanguardia más contrahecha, se dio a conocer en 2007 con un primer CD-R autoeditado y, desde entonces, se ha dedicado a perfeccionar su abrasiva y salvaje concepción del noise más estridente. “Abandon”, publicado en 2013 por Sacred Bones, fue el disco que la catapultó a lo más alto del extremismo sonoro, una plaza que la artista no ha hecho más que asegurarse con “Bestial Burden”, aterradora colección de ritmos maquinales, voces fuera de sí y tapices musicales desquiciados.
Sobre Pharmakon:
Margaret Chardiet nació y se crió en la ciudad de Nueva York. Como miembro fundador del colectivo Red Light District en Far Rockaway (Nueva York), fue una representante de la escena experimental underground desde la edad de diecisiete. Chardiet puntualiza que el ambiente allí entre tantos otros artistas experimentales (entre ellos Yellow Tears y Haflings) la inspiró a seguir haciendo el trabajo cada vez más desafiante. Ella describe su energía para componer noise-drone como algo similar a un exorcismo en la que es capaz de expresarse, su " necesidad / energía / deseo / posesión de llegar a otras personas y hacer que se sientan algo (específicamente) de una manera incómoda que cree confrontación”. “Abandon” es el primer álbum de estudio formal de Pharmakon y también su primer lanzamiento ampliamente distribuido, grabado en el estudio de Sean Ragon de Cult of Youth en Heaven Street (Brooklyn), que fue construido con él mismo.
A diferencia de otros proyectos experimentales, Pharmakon no improvisa durante sus performance o grabaciones. Ella es concisa y exacta; cada canción o movimiento es lineal con una trayectoria clara. Tal vez más que cualquier otro estilo de música, el noise es un género dominado casi exclusivamente por artistas masculinos. Spin Magazine tiende a señalar que “su perfeccionismo se podría explicar por qué sus grabaciones son pocas y distantes entre sí - una rareza en una escena donde los artistas del noise quieren vomitar después de interminables horas de grabación en el sótano después de streaming sin límites de pistas limitadas. Su música puede ser tan tierna como un penetrante taladro en la cabeza, pero también es igual de preciso: Fruncir el ceño en un pulcro silencio o gritar son cosas que hace casi con la misma frecuencia, y con cada uno de sus tonos va penetrando muy lentamente, un juego cuidadosamente calibrado entre la frecuencia y la resistencia. "Las canciones de este álbum fueron escritas y grabadas durante tres turbulentos meses durante los cuales se produjeron varios cambios de vida fundamentales que la obligaron a comenzar a vivir en una forma completamente nueva y en un nuevo espacio. Ella describe los temas líricos de este álbum como si estuviera: "Perdida. Perdiendo todo. Renunciando al control. Completando el abandono psíquico. Dando saltos ciegos de fe en el fuego, saliendo ileso. Arrastrándose fuera del foso ".


Alan Courtis:                                                                                                             
Alan Courtis es uno de los músicos experimentales más prolíficos de Sudamérica. Co-fundador del legendario grupo Reynols y actualmente de L’Autopsie a révélé que la mort était due a l’Autopsie, tiene participaciones en más de 300 discos en sellos internacionales como Mego, PSF, Pogus, RRR, Blackest Rainbow, Dancing Wayang, Yogoh, Public Eyesore, etc. Ha realizado extensas giras por Japón, China, Sudeste Asiático, Europa, Estados Unidos, Oceanía y Latinoamérica, llegando inclusive a tocar en las cercanías del Polo Norte. Recibió distinciones de medios internacionales como The Wire, The Chicago Reader, Dusted Magazine y difusión en BBC, WFMU, Resonance-FM, SBS, RTVE, ART on AIR, RAI, Sveriges Radio, WDR, NRK, etc. Ha sido comisionado por Český Rozhlas (Rep. Checa), Phoenix Basel Ensemble (Suiza) y ha realizado residencias en el EMS (Estocolmo), GRM (Paris) y Cafe Oto (Londres). Sus composiciones han sido ejecutadas por ensambles de Nueva York, Liverpool, Ginebra, Bangor, Basel, Uden, Lausanne, Bangkok y Bs As. Ha realizado música para películas/instalaciones y colaborado con artistas como: Keiji Haino, Merzbow, Lee Ranaldo (Sonic Youth), Jim O’Rourke, Otomo Yoshihide,  Yoshimi (Boredoms), Eddie Prevost (AMM), Rick Bishop,  Makoto Kawabata (Acid Mothers Temple), Pauline Oliveros, Phill Niblock, Damo Suzuki (Can), Daniel Menche, RLW,  Zbigniew Karkowski, Francisco López, Claudio Caldini, Pablo Reche, Jaime Genovart, etc.


Tan Frío el Verano:
Tan Frío el Verano comenzó como un proyecto musical entre Rafael García, Juan Rojas y Daniel Mandino en Diciembre de 2007. Luego, ya por el 2009, se convirtió en un colectivo audiovisual añadiendo a la propuesta musical la fotografía, la proyección de cortometrajes, la ilustración, el diseño digital y las visuales. El proyecto cuenta ya con 2 Eps "Invierno" y "Verano, de un DVD en donde está el documental “Yo Recuerdo”, (Ganador como mejor cortometraje documental en el Festival de cine Latinoamericano y Caribeño de Margatira) fue editado por el sello Sur Coreano “Onion Records”. La banda participa en el Festival de música SXSW (Austin, Texas) en el 2013 y es pre-nominada para los Latin Grammys en el 2014 en las categorías: Mejor diseño de Empaque y Mejor Ingeniería de Grabación.
Ya radicados en Buenos Aires lanzan su tercer obra titulada “Otoño”, el cual será editado bajo el sello Scatter Records, disco que implica un gran cambio musical, y que deja atrás al post-rock que los caracterizaba para entrar más en el IDM Experimental, y el Glitch, entre otros géneros. Los nuevos pasajes musicales de la banda son oscuros y densos.


ENTRADAS
Entradas anticipadas: $200

PUNTOS DE VENTA

·> Boletería Niceto Club (Lu. a Vie. de 12 a 18 hs. SOLO EFECTIVO)
·> TICKETEK (Efectivo y tarjetas de crédito. Venta TELEFÓNICA: (011) 5237.7200. Puntos de venta autorizados:http://www.ticketek.com.ar/localesVenta ONLINE: http://www.ticketek.com.ar/pharmakon/niceto-club

Friday, August 14, 2015

Monday, March 30, 2015

¡Salgan al sol!: Avant-rock en la Argentina del siglo XXI

Reproduzco aquí la tapa y el texto que escribí para ¡Salgan al sol!, un doble CD que compila 23 bandas argentinas y que saldrá por el sello peruano Buh Records. En post aparte compartiré fechas de la presentación en Buenos Aires y un link de Bandcamp donde ya se lo puede escuchar.


Cualquier análisis del rock argentino contemporáneo debe remontarse a una fecha infausta: el 30 de diciembre de 2004. Aquella noche, a causa del uso suicida de bengalas durante un recital del grupo Callejeros en un local cerrado conocido como República Cromañón, un incendio se cobró la vida de 194 jóvenes. Las consecuencias fueron muchas, desde la destitución de Aníbal Ibarra, el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hasta el fallecimiento reciente de Omar Chabán, propietario del local, condenado como uno de los principales responsables de la tragedia. Pero hubo una que, a mediano plazo, profundizó de manera irreversible un proceso que se venía gestando desde antes: la ampliación del hueco entre el mainstream y el underground del rock made in Argentina hasta convertirlo en un insalvable abismo.
La clausura indiscriminada de lugares para tocar por no cumplir con los requisitos de habilitación, el desmesurado incremento de las exigencias y las presiones editoriales en los grandes conglomerados mediáticos aceleraron un proceso de concentración que ya estaba en curso, a través del cual el negocio del rock, con todo lo que ello implica, quedó en manos de un círculo muy reducido de productores y empresarios quienes, con la complicidad de gobiernos nacionales, provinciales y municipales, saturan el mercado con una oferta de bandas muy limitadas (también en el aspecto musical) que ocupan los escasos espacios de visibilidad a los que hoy puede aspirar el género.
Dicho de otra manera, el underground después de Cromañón se volvió aun más under. Casi todas las bandas de este compilado están obligadas a participar de una suerte de ceremonia secreta para dar a conocer su música. La mayoría suele tocar en espacios pequeños, ante un público muy reducido, en lugares no habilitados para tal fin, por ende “ilegales”. Conciertos cuya convocatoria se realiza por Facebook mientras la dirección del sitio circula exclusivamente por mail. Y si bien Internet, gracias a sitios como Bandcamp y Soundcloud, ayuda a la constitución y difusión de estas propuestas alternativas, la ausencia de una crítica que, por desinterés e ignorancia le da la espalda a su función mediadora, colabora para que este paisaje sonoro de escarpados picos de excelencia no pueda extenderse más allá de unos pocos enterados.
De allí que el propósito de ¡Salgan al sol! consista en primera instancia en contribuir, siquiera parcialmente, a palear una omisión que amenaza con hipotecar sin retorno el futuro de las vocaciones vanguardistas en el rock de nuestro país. Casi dos docenas de bandas no agotan una escena experimental que, aun bajo las condiciones hostiles descritas, insiste en reproducirse a inusitada velocidad. Pero confiamos en que constituyan una muestra razonable de lo que se cuece en estos días en materia de sonidos innovadores. Una escena que, de hecho, se extiende más allá del epicentro porteño para abarcar zonas tan alejadas como Toay en La Pampa o Curuzú Cuatiá en el Litoral, en un inédito federalismo a contramano de la tradición centralista que caracterizó en gran medida el desarrollo del rock nacional. Y que atestigua también, como otra manera de contrarrestar la desidia local, una abrumadora cantidad de ediciones en sellos del exterior, a la que se suma la de nuestro propio compilado en el limeño Buh Records. Basta contrastar la aprobación casi unánime de la crítica internacional acerca de muchos de estos discos con el desconocimiento y la falta de atención a que se los somete en su lugar de origen para hacerse una idea de la gravedad del diagnóstico expresado más arriba.
Algunos dirán que las elecciones estéticas, de por sí arriesgadas, de los grupos en cuestión limitan el ámbito de su influencia y de su circulación. Más bien habría que preguntarse acerca de un entorno que, con el correr de las décadas, expulsa hacia los márgenes cualquier vocación experimental para regodearse en la eterna repetición de tres acordes mal cantados que abruma a la mayoría de lo que hoy goza de difusión en la raquítica y deprimente escena mainstream. Amén de sus diferencias, las bandas aquí reunidas comparten una actitud fundamental y, si se quiere, hasta fundacional: asumen que la tradición del rock se ha fragmentado en un sinfín de variantes que, en ocasiones, la excede por completo. Y que es legítimo acudir a cualquier herencia musical para encontrar ese punto de inflexión por el cual se vuelve posible trascender lo meramente mimético en un universo sonoro personal. Así la fragmentación, la abundancia y la renovada accesibilidad de tantas músicas diversas se ponen al servicio de esa búsqueda de individualidad que, desde siempre, ha permitido distinguir a los verdaderos creadores del mero artículo de consumo pasatista.

Dicho en otros términos, el oyente hallará en ¡Salgan al sol! música con pretensiones (que no es lo mismo que música pretenciosa), que abreva de fuentes tan ajenas entre sí como la cumbia y la electrónica, la psicodelia  y la no wave, el jazz y el chamamé, la progresiva y el post-punk, la contemporánea y el krautrock, el noise y la chamber music. Un extraordinario caleidoscopio de sonidos que solo pudo hacer posible la formidable ampliación del rock con todo aquello que se le cruzó en el camino. Y que, a mi modesto entender, indica una de las pocas vías abiertas hacia un futuro sónico que pueda desembarazarse del fastidioso purismo en el cual, todavía hoy, se debate en nuestro país buena parte de lo que pretende pasar por auténtico rock’n’roll.