Sunday, November 20, 2016

Romanticismo vienés 2.0

El prestigioso músico electrónico Fennesz presenta sus remixes de las sinfonías de Mahler como el plato fuerte del Ciclo de Música Contemporánea.
Sábado 19 a las 20hs en la sala AB del Centro Cultural San Martín.
Entradas gratis desde las 18hs.

Por Jorge Luis Fernández


Dichosos quienes recuerdan. Durante los años noventa, hubo un género vagamente catalogado como “electronica” (sic) por la prensa inglesa, que se vaticinaba como sucesor del rock. Sabemos que tal cosa no ocurrió, pero un disco que capturó la atención de todos fue el disparador de algo que aún mueve tendencias. Punta de lanza del entonces flamante sello vienés Mego (cuyo dueño, Peter Rehberg, alias Pita, inauguró con su fascinante Seven Tons for Free), Hotel Paral.lel (1997) incluía armonías que convivían con frecuencias casi insidiosas y pasajes casi melódicos, todo balanceado a la perfección por un intérprete que, para mayor disonancia en la escena, procesaba su guitarra por una laptop para crear universos sonoros. Casi veinte años después, Fennesz debuta en Buenos Aires con Mahler Remix: su remezcla de las sinfonías de Gustav Mahler a través de medios digitales; un espectáculo audiovisual que contará con proyecciones en vivo del artista Lillevan y que se propone como la función estrella de la XX edición del Ciclo de Música Contemporánea.
“El proyecto Mahler fue una comisión del Austrian Cultural Forum de Nueva York y se remonta a 2002”, explica el vienés en comunicación con La Nación vía e-mail. “La idea quedó en el freezer por un buen tiempo, pero en 2011 se retomó a propósito de las celebraciones por el centenario de la muerte de Mahler. Así fue como empezó todo. Fui invitado para crear un audiovisual, hice la remezcla de las sinfonías y el espectáculo debutó finalmente en el Mahler Festival de Viena.”
Típico centroeuropeo alto, rubio y delgado, cuyo pelo largo y guitarra a cuestas lo emparentan más a un músico de metal que a los lookeados intérpretes de electrónica con laptops, el revisionismo de Christian Fennesz se remonta a las deconstrucciones de “Paint It Black” de los Stones y “Don’t Talk (Put Your Head On My Shoulder)”, de los Beach Boys, incluidas en el EP Plays. El agua es un elemento central de su estética; en tanto núcleo evocativo e inspiración, es la corriente de su flujo electrónico. Endless Summer (2001), el álbum que lo catapultó fuera de Europa, exuda el hedonismo nostálgico de sus veranos en Bali, practicando surf y escuchando por radio a los Beach Boys (de ahí el título del álbum, epónimo del greatest hits del grupo de Brian Wilson). Como contracara, Black Sea (2008) es un álbum igual de fascinante pero más inescrutable, resultado de sus múltiples capas de guitarras, procesadas y laminadas.
Endless Summer fue un álbum acerca de la memoria, de los veranos, de aquello que queda en la mente como una evocación o una pérdida”, describe el músico. “Es, básicamente, una colección de canciones de amor. Black Sea, por el contrario, resultó una experiencia mucho más oscura, pero en términos técnicos y de producción es posiblemente mi trabajo más complejo.”

Si algo distingue a Fennesz es la condensación de elementos absolutamente dispares. Su música puede ser estridente pero cuidadosa, siniestra pero amistosa, ascética pero –una faceta que se ahonda con el tiempo– sinfónica. Venice, su álbum de 2004 (y su salto a las esferas del pop ultra cool, por contar con la voz de David Sylvian en “Transit”), incluye todas estas cualidades. “Circassian” pone en primer plano y casi desnuda, por primera vez, a la guitarra eléctrica. Capas de cuerdas procesadas en laptop simulan la marea que sube y baja a una góndola mágica como en un sueño fatuo; máscaras venecianas infiltradas en Las mil y una noches. “Laguna” es una auténtica curiosidad, un raro estudio de guitarra que evoca a un imaginario demo de Spinetta en la era Kamikaze. Los detalles impresionistas se condensan en una foto del sobre interno: el reflejo de uno de esos edificios que flotan estoicos en el Gran Canal, rasgado por elementos inapropiados (un camión, un árbol, vía Photoshop) y las ondas del agua.
Venice estuvo obviamente inspirado en la ciudad”, comenta Fennesz. “En especial, la influencia provino del sonido de Venecia. Es una ciudad que tiene un sonido distinto a las demás. Viví en un departamento allí durante varias semanas, mientras grababa el álbum, y recuerdo que al abrir las ventanas y escuchar gente hablar no entendía de donde venía el sonido. Podían estar a 500 metros, o quizás en la puerta de al lado.”
Para Mahler Remix, la obra que se presentará en Buenos Aires, Fennesz tomó fragmentos de las sinfonías de Gustav Maher, las remixó de un modo peculiar y las dispuso en cuatro movimientos –apropiadamente, la edición 2015 del sello Touch imprimió cada movimiento en cada una de las caras del doble LP–.
La obra arranca con un segmento del famoso adagietto de la Quinta Sinfonía (curiosamente –o no–, el mismo que eligió Visconti para Muerte en Venecia), ralentizado hasta alcanzar una emotividad y extrañeza que lo conectan con The Sinking of the Titanic de Gavin Bryars.  El segundo movimiento cruza fragmentos sinfónicos con procesos de laptop, causando un oleaje sonoro por momentos melódico, granular, que cierra con bellos acordes de guitarra. La parte 3 crea atmósferas nocturnas, brumosas y rematadas en tristes orquestaciones mechadas por cataratas digitales. La cuarta, un epílogo perfecto, es una avalancha de recortes corales saturada por el delicado ruido digital que sólo Fennesz puede lograr, y acaba retomando el melancólico motivo de guitarra invadido por coros y ruido blanco. En suma, la obra es un salto cuántico desde la glitchedelia (psicodelia de “glitches”, errores digitales) que Fennesz ayudó a consolidar en los noventa.

¿Qué creés que posibilitó tu evolución desde los días de Hotel Paral.lel y la escena vienesa de artistas nucleados por el sello Mego?
Después de Hotel Paral.lel tuve la impresión de que tenía que hacer algo nuevo. Me pareció que era hora de salir de la estética de clicks & cuts para adentrarme en algo más melódico, incluso tradicional; algo que también fuera producido en la laptop, pero basado en memorias de la música que escuchaba por FM en los años setenta. De todos modos, me siento orgulloso de Hotel Paral.lel y de haber participado en la escena Mego, que era bastante punk para la época.  

¿Cómo fue el proceso de selección de fragmentos entre los movimientos de las diez sinfonías de Mahler?
Básicamente, recorrí toda su obra sinfónica y tomé partes aquí y allá, siempre a la busca de material que pudiera funcionar en un remix. Desde luego, yo soy un compositor muy inferior a Mahler; lo único que puedo hacer es una simple interpretación de su complejo trabajo, y del modo más respetuoso posible. No soy capaz de producir catedrales musicales como él pero sí, quizás, puedo construir una gran muralla sonora.

Originariamente publicada en parte en el diario La Nación



Monday, November 14, 2016

Vendiendo Inglaterra por una libra again

Reproduzco el link de una muy interesante entrevista a propósito del libro que me hizo hace un tiempo el periodista Diego Giordano para el diario La Capital de Rosario.
Pueden leerla aquí: http://www.lacapital.com.ar/rigurosa-cronica-una-aventura-desmesurada-n1281305.html

Tuesday, October 04, 2016

For who can bear to feel himself forgotten?: Norberto Chavarri y el Movimiento Música Más

Reproduzco aquí un link del blog Universo Epígrafe, donde el joven periodista Víctor Tapia se tomó el trabajo de hacerle una extensa entrevista a Norberto Chavarri, uno de los personajes más creativos del universo musical argentino, a quien rescata de un inmerecido olvido. Chavarri fundó junto a Roque de Pedro y Guillermo Gregorio el Movimiento Música Más (MMM), probablemente lo más parecido a un colectivo Fluxus que dio nuestro país y que, aún hoy, aguarda por una completa reconsideración de su estética y de su actitud sin precedentes. Pasen y lean.

https://universoepigrafe.wordpress.com/2016/09/18/bondis-plazas-y-experimentacion-movimiento-musica-mas-los-olvidados-vanguardistas-de-la-musica-argentina/

Saturday, April 09, 2016

¡Qué verde era mi valle!: la renovación del folk británico de posguerra entre el pastoralismo y la nostalgia

Un taller con reuniones semanales en horario a convenir. Interesad@s escribir al inbox o a ncambiasso@gmail.com


1-    Look back in Anger: El revival folk de posguerra. El triunfo del laborismo en 1945 sienta las bases del Welfare State. 1956: un año bisagra. 20° congreso del PC soviético y la invasión a Hungría. El papelón de Suez y el desmoronamiento del Imperio. The English Folk and Dance Society: la institución en crisis. Alan Lomax, Ewan MacColl y el segundo revival. A. L. Lloyd: el cambio abrupto de The Singing Englishman a Folk Song in England. Cambio de líneas en el PC británico y sus relaciones con el revival: el sello Topic y la Workers’ Music Association. Orígenes de la New Left (y los estudios culturales). Continuidades y diferencias con el revival de preguerra. Delius, Elgar, Vaughan Williams y la tradición de la pastoral inglesa. ¿Folksong o Fakesong?: la invención de otra (¿o la misma?) tradición. Conciencia de clase y canción industrial. Antiamericanismo y reacciones frente a la sociedad de la afluencia: el fastidioso purismo del Critics Group. La función de la radio en la expansión del revival: de Country Magazine a las Radio Ballads. Raíces negras, trad jazz y la explosión del skiffle: nuevos sincretismos de una estética pop. La expansión de los clubes y el papel de la Campaña para el Desarme Nuclear (CND).

2-    Flat, Baroque and Berserk: Folk barroco y la reinvención de la guitarra. El revival en Escocia y los comienzos de la escena en Glasgow y Edimburgo. Hamisch Imlach como catalizador. Arnold Wesker, Centre 42 y el desplazamiento del folk a las provincias.La canción de protesta y la cuestión de la devolución. Tres soñadores: Bert Jansch, Clive Palmer y Robin Williamson. Folk roots, new routes: el papel pionero de Davy Graham. Afinaciones abiertas e inspiraciones étnicas. Jansch, Renbourn y la constitución de Pentangle: la fusión entre folk y jazz. El influjo benéfico de Anne Briggs. Las metamorfosis de John Martyn y la renovación de la guitarra eléctrica.

3-    England Made Me: La dialéctica entre modernismo y nostalgia en el mainstream de fines de los sesenta. Del boom del rhythm & blues al redescubrimiento del music-hall. Pop into Art: la transformación de la canción pop en composición de autor. El pasado como plataforma hacia el futuro: la influencia en la psicodelia británica de las baladas folk, las canciones infantiles y el pop vodevilesco de preguerra. La gira mágica y misteriosa de los Beatles. El rock’n’roll circus de los Stones. The Kinks, la Village Green Preservation Society y un pastoralismo a contramano del de la psicodelia.

4-    Some Versions of Pastoral: El nuevo pastoralismo y la ampliación de la canción pop. Crítica al gigantismo del Estado de bienestar. La declinación del espíritu industrial. La reivindicación del campo y el surgimiento de una nueva conciencia ecológica. Remodelaciones de la contracultura en claves místicas y agrarias. La trilogía “sagrada” de Incredible String Band. El Liege and Lief de Fairport Convention y la invención de un folk eléctrico eminentemente inglés. Anthems in Eden de las hermanas Collins: la recomposición de la Early Music. Dreaming England: paisaje rural, melancolía y pérdida en Nick Drake y Vashti Bunyan.









5-    Strangely Strange but Oddly Normal: la estación del acid folk en el despuntar de los setenta. La mezcla de psicodelia y folk: la influencia pionera de Incredible String Band. Los límites de la percepción lisérgica: Dr. Strangely Strange, Tea & Symphony, Forest, The Sun Also Rises. Folk, psych y singer-songwriters: Mark Fry, Marc Brierley, Chris Thompson, Mick Stevens. Conexiones con el jazz y la música hindú: de Synanthesia a Cosmic Eye y Magic Carpet. Acid-rockers y acid popers: de Moonkyte y Fresh Maggots a Tir Na Nog y Bread Love and Dreams. Problemas de definición: ¿Existió en realidad el acid rock? Donovan, Tyrannosaurus Rex y cía. como antecedentes dudosos. La clausura de una era y la inauguración de otra nueva: el folk elegíaco de COB. Crisis de la contracultura: el estatuto liminar, transicional, del folk ácido.

6-    Death May Be Your Santa Claus: el folk oscuro y la transición al progresivo. El fin del proyecto laborista: la nueva administración conservadora de Edward Heath. Gran Bretaña entre el Commonwealth, Estados Unidos y la Comunidad Europea. La transición gradual del acid al progressive folk: el error de considerar los dos como uno. 1971: el año de la explosión folk (psicodélico, progresivo, eléctrico). SpiroGyra y la complejidad del folk. Comus, Simon Finn y la defunción del sueño hippie. Jan Dukes de Grey, Fuchsia, String Driven Thing y el desplazamiento progresivo. Jazz y otros menesteres: el Time of the Last Persecution de Bill Fay. ¿Crisis, qué crisis?: metamorfosis del prog y el folk en el contexto de la crisis del petróleo. Loudest Whisper: folk galés con pretensiones. Bruce Janaway y los primeros atisbos del downer folk.

7-    I Sing the Body Electric: Fairport Convention y la conversión del folk a electricidad. Los inicios de Fairport en la psicodelia y el folk americanos. El redescubrimiento de las raíces inglesas a partir de Liege and Lief. Transiciones, mutaciones y derivaciones: Sandy Denny entre FC, Fotheringay y su carrera solista. La conversión de Richard Thompson en singer-songwriter. Ashley Hutchings y la búsqueda de un folk específicamente inglés (la fundación de Steeleye Span, Albion Band y el Morris On). Desviaciones y emulaciones: Trees, Mellow Candle, Spriguns of Tolgus y un largo etcétera. Folk, teatralidad y espectáculo: el suceso de un renovado Steeleye Span en el universo del rock.

8-    ¿Ashes to Ashes?: Del boom de la Early Music al renaissance prog. El redescubrimiento de la música temprana en la contracultura del ’68. Regreso a Anthems in Eden. David Munrow, Christopher Hogwood y la scholarship renacentista: The Early Music Consort y Musica Reservata. Otras agrupaciones: Trevor Crozier´s Broken Consort y Giles Farnaby´s Dream Band. Los experimentos de Young Tradition y las hermanas Collins. Investigaciones “medievalistas” en John Renbourn. Acid Renaissance: Third Ear Band y Wooden O. Folk Renaissance: Amazing Blondel y Dulcimer. Midwinter y su evolución en Stone Angel. A Collection of Antiques and Curious: los nuevos caminos del progresivo en Strawbs, Gryphon, Renaissance y Gentle Giant.


9-    Magical Mystery Tour: los senderos del folk (y el hard) paganos. Un poco de teoría: magia, religión y la confluencia de los rituales, de La Rama Dorada de James George Frazer a La Diosa Blanca de Robert Graves. The Wicker Man: un film revolucionario que redefinió el folk pagano. Los diseños de Marcus Keefe para Vertigo y la influencia de la Hammer Films. Más películas de culto como expresión de un incomodidad bien inglesa: Witchfinder General, Blood on Satan´s Claw, The Plague of the Zombies. Antecedentes en el revival folk: el Frost and Fire de The Watersons y los discos de Dave and Toni Arthur. Mr. Fox: la investigación seria de las tradiciones paganas. Satan wants Me: la larga sombra de Aleister Crowley. El cruce entre jazz y magia negra en Graham Bond. Las obsesiones de Jimmy Page y un Led Zeppelin III en clave folk. Alex Sanders y su A Witch is Born. Black Sabbath, Black Widow y los comienzos de un hard pretendidamente satánico. Hard oculto y ocultista: Elias Hulk, Zior, Monument, Wicked Lady, Dark, Iron Claw y cía.